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Obras de Freud

  • Recorrido de la técnica
  • Aportes en cuanto a conceptos Freud
  • Nuevos desarrollos

I.

Freud en su “presentación autobiográfica” permite conocer y comprender, el recorrido que realizo para construir su teoría psicoanalítica.

Freud participo en el laboratorio de fisiología de Ernst Brucke, de la mano con los asistentes de este, Sigmund Exner y Ernst Fleisch Von Marxow. Brucke le propuso la tarea referida a la histología del sistema nervioso.[1] (pag 9).

En 1881 se doctoro en medicina y no le atraían las disciplinas realmente medicas, con excepción de la psiquiatría. En 1882 Brucke le indico como objeto de investigación la medula espinal de uno de los peces inferiores y ahora pasaba al sistema nervioso central del ser humano. Al comienzo escogió como único objeto de estudio la medulla oblongada.

Publico algunos pequeños trabajos sobre el trayecto de las fibras y su origen nuclear en la medulla oblongada. Meynert, le propuso consagrarse de manera definitiva a la anatomía del encéfalo, Freud se negó. Tuvo en cuenta las exigencias económicas e inicio el estudio de las enfermedades nerviosas. Prestó servicio como médico interno y publico varios estudios casuísticos sobre enfermedades orgánicas del sistema nervioso, se familiarizo en este campo, fue el primero en Viena en enviar a la autopsia un caso con el diagnostico de polineuritis aguda. Acerca de la neurosis, no sabía nada.

En 1885 recibió el cargo de docente adscrito en neuropatología en merito a sus trabajos histológicos y clínicos. Viajo a Paris e ingreso como alumno a la Salpetrière. Se ofreció a traducir las conferencias de Charcot al alemán y así tuvo participación plena en todo cuanto ocurría en la clínica. De lo que vio junto a Charcot, lo que le causo la máxima impresión fueron sus últimas indagaciones acerca de la histeria.

Antes de regresar a Viena se detuvo en Berlin para obtener algunos conocimientos acerca de las enfermedades comunes de la infancia. Publico varios trabajos de mayor aliento sobre las parálisis encefálicas unilaterales y bilaterales de los niños.

Se intereso en 1184 a solicitar a la casa Merck cocaína y a estudiar sus efectos fisiológicos. En 1886 se instalo en Viena como especialista en enfermedades nerviosas.)

En 1886 presento ante la Sociedad de Medicina un caso de hemianestesia histérica clásica en un varón. Se retiro de la vida académica y de la Sociedad de Medicina. [2]

En principio su arsenal terapéutico comprendía solo dos armas, la electroterapia y la hipnosis. Dejo de lado el aparato eléctrico (averiguo que lo que había juzgado decantación de una observación exacta era una construcción fantástica). De manera enteramente natural, en los primeros años de su actividad medica, y sin tomar en cuenta métodos terapéuticos mas contingentes y no sistemáticos, la sugestión hipnótica se convirtió en su medio principal de trabajo (ello implicaba renunciar al tratamiento de las enfermedades nerviosas orgánicas) más tarde descubriría los defectos de ese procedimiento, por el momento solo tenía dos motivos de queja, el primero, que no se conseguía hipnotizar a todos los enfermos, el segundo, que no era posible poner al individuo en un estado de hipnosis tan profunda como se habría deseado. Con el propósito de perfeccionar su técnica hipnótica viajo en 1889 a Nancy.[3]

II.

Practico la hipnosis para la sugestión hipnótica y también, para explorar al enfermo con relación a la historia genética de su síntoma. Empezó a rebatir las indagaciones de Breuer con sus propios pacientes. Visito Bernheimer en 1889 y esto le demostró las restricciones de la operatividad de la sugestión hipnótica (en los años siguientes hallo corroboraciones en todos los casos de histeria accesibles a ese tratamiento). En 1893 publico con Breuer una comunicación preliminar “Sobre el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos”, a la que siguió en 1895, su libro “Estudios sobre la histeria” (este no pretende dilucidar la naturaleza de la histeria, sino meramente iluminar la génesis de sus síntomas). Breuer llamo catártico al procedimiento de ambos, y Breuer se retiro de esta comunidad de trabajo.[4]

La teoría que había logrado edificar era todavía muy incompleta, apenas se había rozado el problema de la etiología: la pregunta por el terreno en que nace el proceso patógeno. Una experiencia en rápido aumento demostraba que tras los fenómenos de la neurosis no ejercían una acción eficaz excitaciones afectivas cualesquiera, sino regularmente de naturaleza sexual: o conflictos sexuales actuales o repercusiones de vivencias anteriores. Escribió en 1914 la “contribución a la historia del movimiento psicoanalítico”.

Fue más allá de la histeria y empezó a explorar la vida sexual de los llamados “neurasténicos”. Encontró que en todos estos enfermos existían graves desvirtuaciones de la función sexual. Distinguió dos tipos y cada uno de estos tipos correspondía a una diversa anormalidad de la vida sexual como factor etiológico. Discernió la neurosis como perturbaciones de la función sexual las llamadas neurosis actuales como expresión toxica directa, y las psiconeurosis, como expresión psíquica de tales perturbaciones.[5]

El estudio de las formas de la neurosis común tuvo otra consecuencia a saber que modifico la técnica de la catarsis. Abandono la hipnosis y procuro sustituirla por otro método, pues quería superar la limitación del tratamiento a estados histeriformes.[6]

III.

Con el cambio de técnica también se modifico el aspecto del trabajo catártico. La observación le respondió a una pregunta que se planteo ¿a qué se debía que los enfermos hubieran olvidado tantos hechos del vivenciar…? y encontró que todo lo olvidado había sido penoso de algún modo. Para volver a hacerlo consciente era preciso vencer en el enfermo algo que se resolvía contra ello, uno debía gastar su propio esfuerzo deliberado.

El conflicto anímico así generado seguiría esa trayectoria las dos magnitudes dinámicas llamadas conscientes pulsión y resistencia”. En la neurosis y por razones desconocidas el conflicto había hallado otro desenlace: la represión. La tarea terapéutica debió entonces concebirse de otro modo, su meta ya no era la “abreaccion” del afecto atascado en vías falsas, sino el descubrimiento de las represiones y su relevo por operaciones del juicio que podían desembocar en la aceptación o en la desestimación de lo rechazado en aquel momento. Designo al procedimiento de indagación y terapia no ya catarsis, sino psicoanálisis. Se puede partir de la represión como de un centro y poner en conexión con ella todas las piezas de la doctrina psicoanalítica.

Para el, todo lo psíquico era en principio inconsciente, la cualidad consiente podía agregársele o faltar. [7]

Extrajo de las experiencias las conclusiones correctas, a saber que los síntomas neuróticos no se anudaban de manera directa a vivencias efectivamente reales, sino a fantasías de deseo, y que para la neurosis valía mas la realidad psíquica que la material. No creía el sugerir a los pacientes esas fantasías de seducción en ellas se topo por primera vez con el complejo de Edipo.

Para la concepción psicoanalítica, aun las perversiones mas raras y repelentes se explican como exteriorización de pulsiones parciales sexuales que se han sustraído del primado genital y salen a la caza de la ganancia del placer como en las épocas primordiales del desarrollo libidinal vale decir de manera autónoma.

La otra de las supuestas aplicaciones se justifica por referencia a la indagación psicoanalítica, que muestra que todas esas mociones tiernas de sentimiento fueron originariamente aspiraciones sexuales en sentido pleno, luego “inhibidas en su meta” o “sublimadas” y por otra parte en ese carácter influible y desviables de las pulsiones sexuales estriba su aplicabilidad a múltiples logros culturales a los que prestan las mas sustantivas contribuciones. [8]

 

IV.

Las doctrinas de la resistencia y de la represión de lo inconsciente, del valor etiológico de la vida sexual y de la importancia de las vivencias infantiles son los principales componentes del edificio doctrinal del psicoanálisis. La primera práctica de vencer la resistencia mediante el esforzar y asegurar, se la reemplazo por la “asociación libre, mediante un pedido de sinceridad en la comunicación era la premisa de la cura analítica (regla psicoanalítica fundamental).

Aclarándole que esto precisamente será un buen comienzo para la cura analítica; para que dicha estructura pueda darle utilidad al método que la caracteriza (la asociación libre) se cree que la función es “aportar a la conciencia el material reprimido y mantenido lejos de ella por medio de resistencias”

Para que la resistencia manifieste lo reprimido, se podrá dar de dos formas, por un lado “mediante aquellas objeciones críticas a las que está dirigida la regla psicoanalítica fundamental…..la resistencia halla otra expresión”, es decir, hay un malestar en la conciencia de persona por elementos guardados en el inconsciente que persisten pero trasformados o trasfigurados en otros. Y por el otro “conseguirá que al analizado nunca se le ocurra lo reprimido mismo;…mientras mayor sea la resistencia, mas distanciada..estará la ocurrencia sustantiva comunicada”, significaría entonces que la persona por su evitación a ser descubierto y al enfrentamiento con su malestar realiza pocas asociaciones alusivas a sus represiones.[9]

Al comentar la importancia de la resistencia dentro de esta hay otra perspectiva que se deriva de la misma y que considerablemente es la determinante de generar un vínculo afectivo negativo o positivo entre el paciente y el analista (la trasferencia). Definida como un “fenómeno humano universal, decide sobre el éxito de cada intervención médica y aún gobierna en general los vínculos de una persona en su ambiente humano….de ella se discierne… el factor de sugestionabilidad”

hace referencia a otro carácter también importante “su arte interpretativo”. Para desarrollar esta parte de la tesis Freudiana es necesario saber de la publicación del libro la interpretación de los sueños: 1900 que nace como una mirada hacia la importancia de los sueños en el estado anímico del soñante “sueño manifiesto”.

El análisis como tratamiento busca tomar parte en los dos con el fin de analizar tanto lo consciente como lo inconsciente del analizado y además pretende analizar desde lo normal y no solamente lo psicopatológico[10].

V.

En este capitulo Freud introduce a los autores mas representativos para el desarrollo del psicoanálisis como también los mas inaportantes en el mismo. Primero resalta al D.r Breuer que le sirvió de base para la formación de la teoría pero del cual debió separarse luego por algunas críticas que él no consideraba oportunas a tener en cuenta. Luego en Viena 1906, C. G. Jung y otras personas se comienzan a interesar por el psicoanálisis; pero por ciertas influencias críticas al método psicoanalítico en la comprensión de los términos sexualidad infantil, introducidos en la época hicieron que Jung desviara su interés por el psicoanálisis como tal y al realizar una “reinterpretación de la consideración de la sexualidad infantil y del complejo de Edipo, así como la necesidad de análisis de la infancia.”, calificado esto por Freud como una represión erróneamente sexualizada.

Otro evento que contribuyó al desarrollo fue en 1909 cuando visitó Freud una universidad de los E.U con el fin de dar conferencias a cerca del psicoanálisis y logró gracias a Stanley Hall y James J.Putnam introducir algunos cursos de psicoanálisis en el nuevo mundo, el cual en ese entonces se encontraba gobernado por la psicología conductista[11].

En 1915 intento un modo de abordaje al que llamo metapsicologia, en este cada proceso anímico es apreciado siguiendo las tres coordenadas de la dinámica, la tópica y la economía.

En 1293 inicio la tarea de desarrollar una articulación del aparato animio sobre la base de la apreciación analítica de los hechos patológicos, descomponiéndolo asi en un yo, un ello y un super yo, fue entonces cuando desarrollo su trabajo sobre “el yo y el ello”.[12]

VI.

Dado al éxito y el reconocimiento de “la interpretación de los sueños”, el psicoanálisis ha traspasado fronteras de una disciplina puramente medica.

Referido al inconsciente sostuvo una explicación sobre este, Freud dijo que “el hecho de que el héroe pecara sin saberlo y contra sus propósitos era, evidentemente la expresión correcta de la naturaleza del inconciente”[13]

En 1925 publico “el chiste y su relación con lo inconciente”, descubrió que la esencia del chiste residía en sus recursos técnicos, pero a la vez coincidían con las modalidades del trabajo del sueño a las cuales llamo condensación y desplazamiento.

Caracterizo la neurosis obsesiva como una religión privada deformada y al a religión como una neurosis obsesiva universal. Investigo los vínculos entre la prohibición tabú, formas en que surgen las primeras restricciones morales y el sentimiento de ambivalencia, por tanto descubrió el sistema universal primitivo del animismo, luego se intereso por el totemismo, se baso en los dos contenidos del complejo de Edipo: el de eliminar al padre y tomar a la madre como mujer. [14]

Referencias
[1] FREUD, Sigmund. Obras completas, vol. XX. Buenos Aires: Amorrortu editores, 1925-26. Pag.301.(9).

[2] Ibid. P.10-15.

[3] Ibid. P.16-17.

[4] Ibid.p.22.

[5] Ibid.p.24.

[6] Ibid.p.26-27.

[7] Ibid.p.28-30.

[8] Ibid.p.36-37.

[9]9.Ibid.p.38-39.

[10]Ibid.p.39-43.

[11]Ibid.p.45-49.

[12] Ibid.p.55.

[13]Ibid.p.58-59.

[14] Ibid.p.61-62.

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